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LA CONJUNCIÓN

DoñaConjunción y sus manías

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            Tiene esta Señora la FUNCIÓN de relacionar entre sí oraciones, con más o menos decisión. Es, pues, eficaz mediadora entre discursos, aunque a veces dude de cómo hacerlo.

 Sus TAREAS son dos: coordinar o subordinar entre sí esos discursos que, en mis tiempos, llamábamos “oraciones gramaticales” y que, para entendernos, aquí vamos a llamar “Las Doñas”.

            Cuando va de  Coordinante, resulta bastante imparcial en su trato con las “Doñas”, tratandolas por igual, sin hacer distingos entre ellas. Eso sí, para visitarlas puede elegir –según le dé- entre cinco  disfraces:

 1.    Adversativas o correctivas: (mas, pero, aunque, sino, sin embargo) Con estas vestimentas, la Señora no acaba de decidirse. Tal parece que le diera la razón a todas y a ninguna de las Doñas entre las que media.

                       -Tú sales, pero yo entro

-Aunque tengo hambre, no comeré

-Eres alta, sin embargo no das la talla

2. Consecutivas: (pues, pues que, supuesto que, puesto que, luego) Consigue convencernos de que lo que hace o dice una de las "Doñas” no es más que una simple consecuencia de lo que hace o dice la otra:

                   -puesto que te has puesto de esa manera, yo me voy

-“...pues que sus puertas me cierra, de mis pasos en la tierra responda el cielo, no yo.” (Don Juan Tenorio).

3. Copulativas: (y, e, ni, que) Es su disfraz más razonable e imparcial. Se limita la Señora a unir o separar  a las “Doñas” sin darles más razones.

                        -Federica grazna, y Castañeta vuela.

-Federica y Castañeta son dos Gaviotas.

-Ni contigo, ni sin ti…

-Debo decirte que no estoy por la labor

4. Distributivas: (o...o, ya...ya, ora...ora, bien...bien,) Aquí la criatura no sabe qué ponerse.  

-O salgo  o me quedo en casa.

-Ora salía el sol, ora se ocultaba

  
5. Disyuntivas: (o, u) Y aquí no sabe por qué cosa decidirse. Vamos, que es una pura contradicción.  

-Toma esto o lo otro.

-Éste ú otro es el mes mejor.  

            Una, en su ignorancia, piensa que estas dos funciones, (distributiva y disyuntiva) o, por mejor decirlo, estos dos disfraces, no son más que un mismo vestido de dos piezas.

 Cuando va de Subordinante la cosa cambia. DoñaConjunción se vuelve clasista, haciendo que las “Doñas” no puedan arreglárselas solas, sino dependiendo unas de otras. Eso sí, la Señora elige hasta ocho formas de tratamiento de sus pupilas, de cuyas formas o variantes bueno es hablar aquí:

1.    Causales se ponen ellas, (porque, pues, pues que, ya que, como, como que) cuando deciden que una de las “Doñas” sea causa de lo que hizo la otra.

 -No te contaré más cosas, puesto que no me atiendes.

-No tienes que repetírmelo, porque ya sé que soy una pesada.

 2.   Comparativas: (así como, así también, de modo que, tal como) no se necesita demasiada explicación para saber que, aunque las comparaciones son odiosas, la Señora Conjunción no puede evitar hacerlas.

 -Ésta está decaída, así como ésta

-Salimos temprano, de tal modo que llegamos pronto.  

3.   Concesivas: la Señora , en este modo, (aunque, por más que, a pesar de que) no hace más que ponerle dificultades a la “Doña” subordinada, cuando ésta decide hacer algo, para cabar permitiéndole que lo haga.  

-Aunque te empeñes, no me vas a callar.

-A pesar de que tienes un carácter insufrible, te quiero.  

4.   Condicionales: (sí, con tal que, a condición) La “Doña” es la que tiene la clave de la condición para que la que va dándoselas de “principal” pueda hacer lo que dice que va a hacer.

-Si vienes a tiempo, te dejaré entrar

-Con tal que te calles, te permito la entrada.  

5.   Copulativas: Para esta fiesta tiene un solo vestido: “que”. Y le vale para que la “Doña” subordinada tenga que quedarse juntita a la Mandamás :  

-Quiero que hables suavemente.

-Me gusta que me atiendas cuando hablo.   

6.   Finales: (a que, para que, a fin de que) Pues eso: que la “Doña” subordinada explica el fin o el porqué de lo que dice la Principal :  

-Vengo a que me des una explicación.

-Estoy escribiendo para que tú me leas.  

7.   Modales: (conforme, como, según, de modo que, de manera que) Que no os engañe; aunque se disfrace de adverbio de modo, no es tal adverbio.  

-Conforme me lo dijeron, te lo cuento. (Conjunción)

-No soy conforme con eso que dices. (Adverbio)  

8.   Temporales: (cuando, aun no, no bien) Y aquí, echa mano de expresiones adverbiales de tiempo.  

-Dime cuando quieres que llegue.

-No bien salió de casa cuando se encontró con su amigo.    


Gaviola
CasaMora 1.11.2005

 

             
 

 

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