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 Publicado en Alternativa Editorial

Fecha 20/6/2005 2:21:45 |
Tema: AMÉRICA

               

¿MÉXICO? ¿MÉJICO?

Por Mª Socorro Mármol Brís
Gaviola de Aznaitín

(Divertimento gramatical escrito con motivo de una discusión entre los integrantes del Foro Literario Internacional hoy integrados en www.Iceberg-Nocturno.org )


     
    ¡JXoder qué lío!

               La Ángeles escribió "MéJico", y algún MeXicano pegó un repullo en el vacío que casi se "escrisma". Y una, que siempre se recreó en sus estudios de Filología hasta donde pudo, (y pudo poquito porque no da más de sí), se ha puesto a recordar…
              Pues ¿no era un tal JXorge Negrete, (por más señas Mexjicano), el que cantaba su famoso “MeJico lindo y querido” sin avergonzarse del carraspeo…? ¿Sería en MéXico no se gastaban “X” por entonces?
                Por si les interesa, una cree que los tiros van por xitio diferente.
          Y es que LA LETRA "J" es que tiene guasa en su historia. Ustedes sabrán que ni en latín ni en griego, "ejxistía" la muy pendejxa, -con permixo de ustedex, los A- Me--icanos-. Pero, allá que vino el Pierre de la Ramée –o Petrus Ramus- con sus ínfulas humanista y, mediado el siglo XVI, se puso a inventársela. Debía él acordarse de que a la “i” se le decía “iota” en griego. (Tal que id-iota, pero sin la raíz y sin señalar a naide). Y que, en aquella lengua rarusa y medio muerta, el rabillo de abajo se le doblaba un poco hacia la izquierda, (que ya para entonces andaban a tiros las izquierdas y las derechas, sin saber que no nacerían hasta lo de la ubicación en el Parlamento Inglés; aunque esa es otra historia no por ello menos interesante).

        
También recordarán que la “i” latina tenía un valor vocálico y otro consonántico, como la “u” = “v”-; y fue y se dijo él: pues me agarro la “iota” con sus tendencias izquierdosas y la convierto en consonante para diferenciarla de la “i” mismamente vocálica.
         Y, ¡hala!: se inventó la “j” de un plumazo.
          Por aquellosentonces, como aún no habían puesto sillones en la Real Academia de la Lengua (otro día hablaremos de la primera Gramática y sus reglas) pues andaban los Gramáticos en plan
 ναρχα, o anarqukia, o en “desconcierto, incoherencia y barullo” –como dice la RAE actual- y empezaron a no ponerse de acuerdo con los usos y costumbres de la recién nacida “J”. Unos empleábanla para las palabras que, por entonces, y en francés, se pronunciaban cercano al carraspeo. Otros, visto su sonido altisonante, se pusieron a darle blanduras semejantes a la “sh” inglesa. Y, a otros más, les entro el minguillo (1) de pronunciar con resuellos de gaznate (gutural) cada cosa que se escribía con “X”. (Ya vamos llegando)
         Pasado el tiempo, se lo montaron unos cuantos, e inventaron lo de la Real Academia de la Lengua, (bien es cierto que, por entonces, en bancos corridos por no hablar de poyatos(2). Y, visto que el sonido de la maldita “X” había seguido derroteros gráficos de “J”, en 1.815 se decidió que la “X” se convirtiera, gráficamente, en la p… “J”. (Hay que Xoderse). Lo cual que eso se publicó en la 8ª Edición de la Ortografía de aquella REA y en el Diccionario de 1817, (5ª edic.)
         Visto lo visto, y la polvareda levantada en torno al escrito de Ángeles, una servidora –de quien quiera- a riesgo de que insistan en que se me nota por encima del lomo el pelo de la dehesa Maginera, se las ha compuesto para el futuro:

Ni MéJico ni MéXico.

¡MéXJico! para servir a Dios y a ustedes.
 

          Y, hablando de MÉXJICO: ¿sabían que este nombre -escrito en condiciones- significa "el ombligo de la Luna", del Nahuat, "METZTLI" = LUNA, y "XICTLI"=OMBLIGO? ¿Y que los antiguos pueblos indios del Altiplano, los NAHUAT, lo pronunciaban "Meshico", como si sibilaran en plan serpiente?  (Otro día hablamos de las sierpes "mexjicanas", ¿vale?)
          Pero, hijos míos, a lo que íbamos: llegaron los Españoles y, en lugar de cepillarse al personal y evitarse conflictos -como hicieron otros ahorrándose embarazoXas leyendas negras- se arrejuntaron con las criaturas del lugar y adoptaron palabras de los de por allí, y empezaron a escribir "MéXico"; así, como lo oyen; porque, cuando el Cortés de los coXones llegó al lugar, tal que de camino desde Cuba, el muy holgazán del Petrus Ramus aún no había parido el invento de la “J”, (ni su madre lo había parido a él). Pero, cuando los del poyato académico les mentaron a la inculta soldadesca lo de la “J”, tiempo les faltó para cuadrarse y empezar a pronunciar “MéJico” aunque escribieran “MeXico”, para que no se dxijera que eran inmovilitas y cerriles.
          Así que, según los que mandan en las letras, se escribe “MéXico", se pronuncia “MéJico", y uno se “JXode”, perdiéndose en polémicas Xabiondísticas y eXStériles, dependiendo de la lateralidad equinoccial o ubicante en que se encuentre.
          Y, antes de terminar, PREGUNTA ENVENENADA A LOS NATIVOS DE MEJXICO: ¿es o no cierto que, por aquellas tierras de insurgentes, existe una palabra que empieza por la maldita y travestida “J”?
 

         JARCERÍA= Tienda donde se venden artilugios de fibra vegetal como la del maguey.

          ¡No es coXonudo

         Dios mío, Dios mío: ni Jarta de pulque me hubiera salido semeXante maXadería.

         GaviolaXospechosa-de-Xodiendas

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(1) Minguillos = duendes maliciosos y revoltosos en Mágina.
(2) Poyato: bancos rústicos de varias plazas, hechos de mampostería,

 

             
 

 

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